LO QUE NO ME CONTARON CUANDO EMPECÉ EN CREATIVIDAD (y me hubiera gustado saber)

1.No te enamores de tus ideas

Probablemente sea fruto de la falta de perspectiva pero cuando empezamos en el mundo de la creatividad y desarrollamos algún trabajo, tendemos a enamorarnos de él. Tiene su lógica, hacer cualquier cosa te cuesta el doble de esfuerzo y nadie mejor que tú sabe las horas y ganas que has invertido en ello. Pero estás empezando, y es muy probable -y natural- que cometas errores. Déjate aconsejar por alguien que tenga más experiencia en tu ámbito y encaja bien las críticas, te ayudarán a mejorar.

No eres Steve JobsLo siento, aún no eres Steve Jobs

2.Los clientes no son visuales

Muchos clientes no tienen la capacidad visual de imaginar la solución al problema de comunicación que te han pedido que resuelvas. Para eso estás tú, y al igual que es importantísimo que esa solución sea factible, lo es que sepas transmitírsela al cliente. Aprende a contar historias, que el cliente sienta que forma parte del proceso y que gracias al esfuerzo de ambos habéis encontrado la solución. Y esta historia tiene que ser visual, para que se la imagine. Si haces una presentación, apóyate en material audiovisual que explique el contexto de partida, el proceso y cómo llegaste a la solución. Investiga sobre storytelling y practica mucho.

peggy_burger_campaign2A Peggy (Mad Men) no se lo pusieron fácil

3.Trata bien a la gente

Aunque suene a perrogrullada, tratar bien a tus compañeros, ser amable, receptivo y solidario en el trabajo te abrirá muchas puertas. A lo largo de tu carrera te cruzarás con auténticos genios, pero que por una mala actitud no acaban encajando y prescinden de ellos. Esto no significa que debas convertirte en una persona sumisa o conformista, pero sí que afrontes las situaciones cotidianas y adversas con un comportamiento constructivo y siempre dispuesto a solucionar problemas. Ser buena persona es igual o más importante que ser bueno en tu puesto.

DwightSi decides ser un cabrón, aprende de los mejores

4.Vuelve al papel

Al menos en el proceso inicial. Tenemos el mal hábito de pensar que el diseño comienza cuando enciendes la pantalla del ordenador, pero te recomiendo que antes cojas lápiz y papel y dibujes bocetos, palabras, o lo que sea sin ningún tipo de miedo. A pesar de toda la tecnología del mundo, las herramientas más perfectas para crear siguen siendo tu cerebro y tu mano. Seguramente saques un montón de conclusiones e ideas que luego puedas trasladar a tu programa de diseño y perfeccionar, pero este paso previo es más que importante, es crucial.

la cara de tu retratoEsta obra universal jamás se te ocurriría delante de la pantalla

5.Aprende a decir NO

A mí me costó mucho tiempo conseguirlo, pero es vital que aprendas. Entiendo que cuando estás empezando es difícil decir No a los encargos, pero muchas veces las exigencias de los clientes no se ven reflejadas en el importe que te van a pagar y eso afecta directamente a tu tiempo, a la calidad del trabajo y a tu salud. En estos casos, lo recomendable es intentar ser muy didáctico y explicarle al cliente cuál crees que sería la situación más óptima para que ambos os véais beneficiados, habrá clientes que lo entiendan -los guays- y otros que no. Pues bien, estos últimos son nocivos, huye de ellos.

Bean NODilo como quieras, pero dilo

6.Acuérdate del nombre de la gente

Hace siglos cuando hice prácticas en Universal McCann tuve la suerte de coincidir con un peso pesado de aquella generación. Trabajaba en producción, era un tipo muy querido y respetado. Yo allí era el último mono, pero -no sé cómo- acabé invitado a una convención en Ibiza con él para la presentación de Pacha TV. En ese viaje aprendí un montón de cosas de la profesión, pero hay algo que nunca olvidaré. Manuel Oliva me dijo: “Hay dos tipos de personas, las que se acuerdan de tu nombre y las que no. Si quieres que te vaya bien, tienes que ser de las primeras”. Él se acordaba siempre del nombre de todo el mundo, y no le fue nada mal en la profesión.

george takeiTu cara cuando te vuelven a llamar David en vez de Daniel por 7ª vez

7.Sé observador y lleva siempre una libreta encima

Cuando nos exponemos a los estímulos del exterior tendemos a activar mucho más nuestro cerebro y las ideas pueden fluir en cualquier momento. Por eso te animo a que lleves siempre encima una libreta y apuntes observaciones, ideas u opiniones que puedas tener, aunque sean auténticas chorradas. Te garantizo que esas reflexiones te ayudarán antes o después en tus proyectos. También está aquello del despiste, en esos casos ayuda mucho tener la libreta a mano si tu capacidad de retención es limitada. Junto a este consejo va implícita la necesidad de salir de nuestro cubículo, es esencial para abrir la mente, así que pasea y observa todo lo que puedas.

Mou notasJosé Mourinho escribiendo un verso alejandrino en una semifinal

8.No ego, no problem

Si un neurocirujano que salva vidas a diario no tiene ego, tú menos. El peor enemigo de la creatividad es el ego. Hay que lidiar con él, por bueno que seas -o te creas ser- intenta no convertirte en un gurú todopoderoso. No hay peor carta de presentación que alguien que cree estar por encima del bien y del mal y que va salvando el mundo con sus ideas. Simplemente sé alguien que hace bien su trabajo.

LegoEvita el Ego, que no el Lego (este es divertidísimo)